02 Releer la propia vida a la luz de la Palabra de Dios

Introducción para el catequista

-Lean todo y hagan una síntesis para explicar a los chicos

Muchas veces nos encontrarnos presos de pensamientos que nos alejan de nosotros mismos, mensajes estereotipados que nos hacen daño: por ejemplo, “no valgo nada” ―y te vienes abajo―; “todo me va mal” ―y te vienes abajo―; “nunca haré nada bueno” ―y te vienes abajo―, y así es la vida. ¡Estas frases pesimistas que te hunden! Leer la propia historia significa también reconocer la presencia de esos elementos “tóxicos”, pero para ampliar después la trama de nuestra historia, aprendiendo a notar otras cosas, haciéndola más rica, más respetuosa con la complejidad, logrando también recoger las formas discretas con las que Dios actúa en nuestra vida. 

Debemos leer nuestra vida, y así vemos las cosas que no son buenas y también las cosas buenas que Dios siembra en nosotros. 

El bien está escondido, siempre, porque el bien tiene pudor y se esconde: el bien está escondido; es silencioso, requiere una excavación lenta y continua. Porque el estilo de Dios es discreto: a Dios le gusta ir escondido, con discreción, no se impone; es como el aire que respiramos, no lo vemos, pero nos hace vivir, y solo nos damos cuenta cuando nos falta.

Acostumbrarse a releer la propia vida educa la mirada, la afina, permite notar los pequeños milagros que el buen Dios realiza para nosotros cada día.

(Papa Francisco)

Actividades para los chicos

Leer: Génesis 12,1

-“El Señor le dijo a Abram…” ¿Y a vos qué propuesta te hizo? Releé tu historia a la luz del amor de Dios por vos.

-“Salí…” Es la invitación del Padre que te dijo a vos, su hijo “ ¡Ve! ¡Sigue tu camino, busca tu verdadero bien!”. ¿Esta invitación que aspectos de Dios te hace descubrir?

-“...de tu país, de tu tierra natal y de la casa de tu padre…” ¿Qué sensación te da esa invitación? ¿A vos de qué te pidió desapegarte?

-“...al país que te mostraré…” ¿Y a vos a qué te quiso impulsar Dios? 


Leer: Mc 9, 38-48

“Quien no está en contra de nosotros está con nosotros” ¿Qué horizonte te quiso abrir Cristo?

“Cualquiera que le dé un vaso de agua en mi nombre no perderá su recompensa”: ¿A quién te llamó Jesús a dar vida?

“...para entrar en la vida”: ¿A vos que “corte” te solicitó Jesús para entrar en su Vida de amor?


Releer la vida

Indicá a los chicos que retomen el "Libro de mi vida" que comenzaron en el encuentro "Historia de mi vida". Y motiválos a captar matices y detalles importantes, que pueden revelarse como valiosas ayudas que hasta ese momento estaban escondidas. Que se detengan y reconozcan esto es indispensable. Es un trabajo de recogida de esas perlas preciosas y escondidas que el Señor ha sembrado en nuestro terreno.

Teatro: llenar el vaso.

Representá tres escenas: 

-Primera escena: intentá llenar de agua un vaso sin fondo o intentá llenar un vaso con una botella vacía; en otras palabras: la vida no tiene sentido;

-Segunda escena: sobre una mesa hay un vaso y una botella (llena, esta vez), pero no te levantás para llenar el vaso; para complicar la escena, podés arrodillarse y imitar una invocación a Dios para llenar el vaso; en otras palabras: la vida no tiene sentido si no hay una operación de transferencia ... ;

-Tercera escena: tomá el vaso y la botella, llenálo y luego ofrecé de beber; en otras palabras: la vida se vuelve sensata cuando es dada.

El juego no debe tomarse demasiado en serio ...; solo sirve para desatar una búsqueda sobre cómo, a través del don, dar sentido a la vida cotidiana.

En este punto, podés inicar un diálogo sobre cómo los jóvenes de hoy intentan “llenar" de sentido sus vidas.

Dinámica: ¿A qué estamos orientados?

- Pedí a todos que tomen una hoja y hagan una lista “de las cosas que te rodean, comenzando por la importancia que tienen para vos”. Después de cada objeto, cada uno tiene que escribir por qué es importante "para mí”.

- Después pedíles eliminar de esta lista “las cosas que recibiste como regalo”. De cada regalo, que digan en qué ocasión y con qué sentimientos se los regalaron y con cuáles los recibieron.

- En un tercer momento que realicen una verificación personal: “¿estoy mayormente orientado hacia el don o a la posesión?”

(F. Floris - D. Sigalini)

Ir a la capilla y hacer un tiempo final de oración


-Reproducir entera la canción: "Para mi la vida es Cristo" (Coro Jeremías)
 

Para guiar a los chicos en la oración:

(Poné de fondo la misma canción, mientras vas guiando a los chicos)

-Preguntémonos ¿qué ha pasado en este encuentro en mi corazón? ¿qué ha sucedido dentro de mí, he tenido alegría? ¿Qué me ha dado alegría? ¿Me he quedado triste? ¿Qué me ha llevado a la tristeza? 

(Hacé una pausa para que respondan en su interior)

-Debemos preguntarnos ¿de dónde viene este pensamiento? ¿De Dios, de mi o de otro? Lo que siento ahora, ¿de dónde viene? ¿De Dios, de mi o de otro? ¿Adónde me lleva lo que estoy pensando ahora? ¿Lo he tenido antes? ¿Es algo nuevo que me viene ahora, o lo he encontrado otras veces? ¿Por qué es más insistente que otros?

(Hacé una pausa para que respondan en su interior)

-Podemos preguntarnos: ¿yo he contado mi vida a alguien alguna vez? Se trata de una de las formas de comunicación más hermosas e íntimas, contar la propia vida. Esto permite descubrir cosas desconocidas hasta ese momento, pequeñas y sencillas, pero, como dice el Evangelio (ver Lc 16,10), es precisamente de las cosas pequeñas de donde nacen las cosas grandes .

-Reconocé lo que te abre a la vida en abundancia y da gracias al Señor por su presencia en tu vida. 

(Hacé pausa para que oren en su interior. Mientras vos orás por ellos)

-A la luz de su amor por ti, ve tu pecado, tu encierro y pedí perdón.

(Hacé pausa para que oren en su interior. Mientras vos orás por ellos)

-A la luz de todo esto, ahora podés elegir lo que te abre a la vida, a Cristo, y pedir la gracia del Señor para descartar lo que viste como un obstáculo.

(Hacé pausa para que oren en su interior. Mientras vos orás por ellos)

(Terminá pasando de nuevo la canción) 

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